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¿Sabías que muchas personas con parálisis cerebral tienen estrabismo?

¿Pero qué es?

El estrabismo es una desviación visual que hace que los ojos no estén alineados correctamente y apunten en diferentes direcciones. Un ojo puede mirar hacia delante, mientras que el otro se vuelve hacia adentro, hacia afuera, hacia arriba o hacia abajo. Este giro del ojo puede ser constante o intermitente (puede ir y venir).

 

En general existen tres tipos de estrabismo:
  • Estrabismo convergente: los ojos se desvían hacia adentro
  • Estrabismo divergente: los ojos se desvían hacia afuera
  • Estrabismo vertical: los ojos se desvían verticalmente
Los tipos de estrabismo incluyen:
  • esotropia o endotropia, o estrabismo convergente (desviación hacia la región nasal).
  • exotropia, o estrabismo divergente (desviación hacia temporal).
  • hipertropia e hipotropia, desviación vertical de un ojo con respecto al otro, siempre se suele hacer referencia al ojo que presenta hipertropia (desviación hacia arriba)

Esta desviación ocular provoca que la visión de cada ojo vaya para un lugar diferente y carezcan por ello de parte de la profundidad de campo que el resto. Ello hace que no vean bien las tres dimensiones. Por ello, obviamente al ir a ver una película de estas características no disfrutarán de esa dimensión extra, por lo que verán prácticamente lo mismo si la ven en 2D o en 3D.

La diferencia yace en que, mientras una persona sin esta divergencia ve de manera binocular (la visión binocular es el tipo de visión en que los dos ojos se utilizan conjuntamente), las persona con estrabismo suelen tener visión doble debido a que sus cerebros ya han aprendido a recibir las imágenes de ambos ojos y no puede ignorar la imagen del ojo desviado.

¿Qué puede producir estrabismo?

Las causas del estrabismo más frecuentes son: el desequilibrio de los músculos que controlan los movimientos oculares y algunas alteraciones de la refracción, como la hipermetropía.

Otras causas son: enfermedades oculares (del nervio óptico, de la retina o del cristalino), enfermedades sistémicas que puedan tener repercusión en los ojos (alteraciones del tiroides, miastenia gravis, accidentes cerebrovasculares o tumores) o traumatismos que hayan dañado el cráneo o la órbita.

Es por ello que un gran número de niños con parálisis cerebral tiene estrabismo, donde los ojos están desalineados debido a diferencias entre los músculos oculares derechos e izquierdos. En un adulto, el estrabismo causa visión doble. En los niños, el cerebro se adapta a la afección ignorando las señales de uno de los ojos desalineados. Si no se trata, esto puede llevar a mala visión en un ojo y puede interferir con la capacidad de juzgar la distancia. En algunos casos, los médicos recomendarán la cirugía para realinear los músculos.

 

Webgrafia: Wikipadia, ojosano.

Los posibles equívocos en torno a la parálisis cerebral son frecuentes en nuestra sociedad. A continuación, realizaré una reflexión sobre ellos desde mi modesta opinión.

Uno de los más frecuentes errores es categorizar a la parálisis cerebral infantil como una enfermedad, nada más lejos de la realidad, puesto que hasta la Organización Mundial De La Salud la clasifica como una discapacidad. Pero muchos de los lectores pensarán: ¿Si es una patología permanente, por qué no es una enfermedad? Daré una respuesta breve y concisa: la parálisis cerebral, a diferencia de una enfermedad, tiene un estado permanente e irreversible aunque se observe mejoras de tipo rehabilitador, pero la lesión no desaparece.

En este sentido, al categorizar la parálisis cerebral como una discapacidad también se puede entrar en un error, puesto que en muchos casos no se disminuye la capacidad sino que tan sólo se requieren las herramientas necesarias para poder ejecutar las capacidades. Será por eso que últimamente se adoptan alternativas etiquetadoras como diversidad funcional o capacidades diferentes.

Esta última, de carácter innovador, a mi modo de ver pueden volver a caer en tipificaciones equivocadas, dado que podemos tener las mismas capacidades pero, como he dicho, para ejecutarlas necesitamos las herramientas o recursos adecuados. Del mismo modo, al denominar capacidades diferentes, una capacidad se suele relacionar con la psique humana, puesto que las destrezas motoras (alteradas frecuentemente en la parálisis cerebral infantil) se suele llamar habilidades motrices.

Por otro lado, a menudo en los medios de comunicación escritos, se utiliza la expresión "sufre parálisis cerebral". Ante ese adjetivo condicional me surge un pensamiento que quizás se desvía del formalismo que pretende adoptar el presente artículo, no obstante, lo considero clarificador; y es que ante esta frase me da por pensar que quizás tengamos una almorrana y la parálisis cerebral nos duela en silencio y no nos hemos enterado. Hombre, la parálisis cerebral puede conllevar patologías subyacentes como la espasticidad o la hipertonía, las cuales sí que pueden reportar cierto dolor, pero la parálisis cerebral por sí misma no duele ni se sufre por ella.

Finalmente, el típico más común, sobretodo hace algún tiempo, es pensar que una persona con parálisis cerebral tiene el cerebro parado. No estoy diciendo ninguna locura al afirmar que hay personas que cuando oyen por primera vez esta discapacidad preguntan si tienes el cerebro parado. Por ello considero un gran avance del léxico denominarla como lesión cerebral, que a fin de cuentas se ajusta más a la realidad dado que tan sólo tenemos una lesión cerebral que se puede hallar en distintas partes del cerebro, dependiendo de donde haya faltado el oxígeno en el momento que se produce la anoxia.

Como sabemos, este es el principal motivo y, como hemos dicho, la afectación dependerá de la región cerebral lesionada. Ahí aparece un nuevo tópico o generalismo ante la expresión: "¿habla, entiende?" cuando alguien se encuentra con una persona con lesión cerebral en una silla de ruedas. Es cierto que según la lesión varía nuestra afectación pero, la gran mayoría, aunque no hable, entiende. Puede que en esta ocasión, el cuño de capacidades diferentes, si que se ajuste a la realidad, puesto que si no se habla de forma oral, la comunicación se puede realizar mediante otras vías y eso sí que genera capacidades diferentes, ni mejores ni peores, simplemente diferentes. Lo difícil de ello es que la gente lo conozca y se vaya eliminando el aspecto ignorante hacia una persona diferente a uno mismo.

Todos somos diferentes y, al mismo tiempo, todos somos iguales. La construcción de esta realidad hará posible una inclusión global, donde unos no  excluyamos a los otros. La diversidad surge de la convivencia y el respeto recíproco.

Como bien sabemos, de típicos y tópicos hay en todos los lados, tan sólo he querido exponer una pequeña muestra de errores lingüísticos y falta de información con la que nos encontramos día a día las personas con diversidad funcional, concretamente, con lesiones cerebrales.

En el artículo "¿QUÉ ES LA DISARTRIA?" hablábamos de la disartria un trastorno del habla, que consistía en la dificultad de la expresión oral del lenguaje por problemas del tono y/o el movimiento de los músculos del habla, como consecuencia de lesiones del Sistema Nervioso Central.

Estas lesiones en el Sistema Nervioso Central pueden localizarse en distintos puntos, en función de los cuales se establecerán los tipos de disartrias.

Disartria flácida

  • Alteraciones de los movimientos voluntarios y automáticos
  • Atrofia de fibras musculares
  • Fatiga durante el ejercicio
  • Afectación de lengua y movimiento de los párpados,
  • Disminución del reflejo de náusea o voz ronca y con poca intensidad.

Disartria espástica

  • Debilidad de un lado del cuerpo
  • Reflejos que no corresponden a su edad
  • Problemas de articulación
  • Emisión de frases cortas
  • Voz ronca o lentitud en el habla.

Disartria atáxica

  • Se encuentra alterado el cerebelo responsable de la fuerza, velocidad, duración y dirección de los movimientos
  • Bajo tono de los músculos afectados, dirección, duración e intensidad de movimientos son lentos e inapropiados en lo relativo a la fuerza,
  • lteraciones en los movimientos oculares o problemas articulatorios.

Disartrias mixtas

  • Son la forma más compleja de disartria, donde el problema en el habla es el resultado de la combinación de las características propias de los sistemas motores implicados.

 

Disartrias por lesiones en el Sistema Extrapiramidal

El Sistema Extrapiramidalse ocupa de regular el tono muscular en reposo y en movimiento, así como los movimientos automáticos. Si existe lesión en esta zona, nos podemos encontrar con dos tipos de disartrias:

  • Hipocinéticas: movimientos lentos, limitados y rígidos, movimientos repetidos en el habla, voz débil y articulación defectuosa, entre otros.
  • Hipercinéticas:  podemos encontrar las coreas (con movimientos involuntarios e irregulares, lentos o rápidos), la atetosis (son movimientos involuntarios y lentos en la articulación, con problemas respiratorios y de fonación), el temblor (o forma rítmica de movimiento, con interrupciones en la emisión de la voz) y la distonía (que son movimientos involuntarios, con posible temblor de voz)

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