Psicóloga, formadora y tecnopedagoga en diversidad funcional
Tener parálisis cerebral no es una enfermedad, Sino que se considera una discapacidad. Podemos tener alterado el habla o el movimiento, Pero vamos avanzando aunque a veces más lento. Tenemos fuerza e ilusión, Que sólo la frena tu compasión. No nos mires con pena, Porque vivir vale la pena. Podemos sentir y jugar. Más adelante
Déjate llevar por la realidad. Una mirada puede comprender, Una sonrisa convencer, La presencia acompañar, Y una palabra dañar, Por no saber escuchar, Sin dejar de mirar. Dejándose llevar por lo aparente, Que sólo ve lo diferente. De una realidad, Que muestra la diversidad. Que nos hace enriquecer, Si nos fijamos en cada ser. Valorando
Nada más nacer, Una batalla tuvimos que vencer. En algún momento oxigeno nos faltó, Pero nuestras ganas de vivir nos salvó. Poco a poco vamos creciendo, Y algunas diferencias van apareciendo. Los médicos lo llaman parálisis cerebral, Yo lo llamo secuelas de una lesión cerebral. Porque el cerebro parado no está, Pero
Confianza en mí debo tener, Si poco a poco quiero crecer. Miradas ignorantes me rodearán, Porque mi capacidad no conocerán. Pero día a día venceré, Los temores con los que me encontraré. Si crees en ti, serás feliz. Tu capacidad la luz verá, Y la discapacidad invisible se volverá, Cuando la diversidad sea una parte
No es más capaz el que anda, ve, oye o habla. Sino el que … Camina creciendo, Ve sintiendo lo que le rodea, Oye escuchando el interior, Habla sin necesidad de palabras. A veces lo visible no deja apreciar lo imprescindible.
Quizás ando con silla de ruedas. Quizás hablo con un plafón o con gestos. Quizás necesito ayuda para comer o beber. Pero mi vida es estudiar, trabajar y compartir. Compartir tiempo, experiencias y emociones. Porque lo bonito será conocer mis pasiones. Como escucharte, comprenderte o acompañarte. En vez de guiarte por lo aparente, déjate llevar
Ser, sentir, Dar, compartir, Soñar, disfrutar, Llorar, sonreír…. Son acciones que no entienden de limitaciones.
Vivamos el momento. Andar, gatear o rodar, poco importa si lo que queremos es volar. Volar, notar o sentir es lo que nos permitirá vivir. Vivir, pensar y soñar, en esos pequeños momentos se haya la felicidad. Felicidad dividida entre el querer y el añorar, a veces dejando escapar lo que importa en realidad. Realidad
Tú andas, yo ruedo, voy con bastón o muletas; los nos desplazamos. Tú escribes con la mano, yo con el pie, la nariz, la mirada o la boca; los dos nos expresamos. Tú hablas de forma oral, yo con señas, pictogramas, letras o miradas; los dos nos comunicamos. ¿Qué nos separa si podemos hacer lo
Acompáñame, no me lleves, Aconséjame, no me impongas. Cuídame, no protejas. Ayúdame, no lo hagas por mí. Escúchame, no intérpretes. Conóceme, no me juzgues. Contrátame, no me ignores. Apóyame, no me tengas lástima. A veces la discapacidad reside más en aquel que dice no tenerla. Somos mujeres con capacidad con los mismos derechos que los